Interrupción cognitiva

La interrupción cognitiva: impacto y estrategias de manejo

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En la era digital, las interrupciones son una constante, pero ¿cuál es su impacto real en nuestra cognición? Este artículo desglosa el concepto de interrupción cognitiva, explora sus causas y consecuencias, y revisa estudios científicos clave sobre la temática.

¿Qué es la interrupción cognitiva?

La interrupción cognitiva ocurre cuando una actividad mental es detenida abruptamente por una distracción, afectando la memoria de trabajo, la atención y la toma de decisiones. Estas distracciones pueden ser tanto externas como internas y tienen el potencial de alterar significativamente el flujo de nuestros procesos cognitivos.

Causas de la Interrupción Cognitiva

Las causas se dividen en dos categorías principales: externas e internas.

Causas externas

Son aquellas que provienen de nuestro entorno y pueden ser percibidas a través de nuestros sentidos.

  1. Tecnológicas: En la era digital, las notificaciones de smartphones, correos electrónicos y mensajes instantáneos son quizás las fuentes más comunes de interrupción. Estos alertas constantes pueden desviar nuestra atención de las tareas que estamos realizando.
  2. Humanas: Las interrupciones por parte de colegas, familiares o cualquier interacción social inesperada pueden romper nuestro flujo de trabajo. Por ejemplo, un compañero de trabajo que se acerca a nuestra mesa para hacer una pregunta o una llamada telefónica inesperada.
  3. Ambientales: Ruidos fuertes, cambios en la iluminación o la temperatura, y la actividad a nuestro alrededor pueden distraernos. Un ejemplo clásico es el ruido de construcción cerca de un lugar de trabajo o una oficina con mucho tráfico de personas.
  4. Físicas: Interrupciones también pueden venir en forma de necesidades fisiológicas como hambre, sed o la necesidad de tomar un descanso, lo cual puede ser especialmente disruptivo si hemos estado trabajando durante largos períodos sin descanso.
Causas internas

Son aquellas que se originan dentro de nuestra propia mente y pueden ser más difíciles de controlar.

  1. Pensamientos intrusivos: Pensamientos no relacionados con la tarea que estamos realizando pueden surgir de repente, como preocupaciones personales, planeación de eventos futuros o recuerdos aleatorios.
  2. Emociones: Las emociones fuertes como la ansiedad, el estrés, la tristeza o incluso la euforia pueden captar nuestra atención interna y alejarnos de la tarea en mano.
  3. Fatiga mental: La fatiga o el agotamiento cognitivo pueden hacer que nuestra mente divague más fácilmente, lo que resulta en una mayor susceptibilidad a las distracciones.
  4. Multitarea: El intento de manejar múltiples tareas simultáneamente puede llevar a una sobrecarga cognitiva, donde la atención se divide y se vuelve menos efectiva, aumentando la probabilidad de interrupciones.

Consecuencias de la interrupción cognitiva

Las interrupciones pueden llevar a diferentes consecuencias cuyo impacto negativo en nuestra actividad es evidente.

Disminución del rendimiento

La interrupción cognitiva puede llevar a una disminución notable en la eficiencia y la calidad del trabajo.

Cuando una tarea es interrumpida, se requiere tiempo y energía mental para reorientarse y recordar dónde se dejó. Este proceso, conocido como «costo de la interrupción», puede ralentizar significativamente el ritmo de trabajo y reducir la productividad general.

Además, las interrupciones frecuentes pueden impedir que las personas entren en un estado de flujo, que es cuando están completamente inmersas y trabajando en su máxima capacidad.

Incremento del número de errores

Las interrupciones pueden aumentar la tasa de errores en varias formas. Primero, al interrumpir el proceso de pensamiento, pueden hacer que se pierda información crítica o que se olviden pasos importantes en una secuencia de tareas. Segundo, la prisa por completar una tarea interrumpida puede llevar a una ejecución apresurada y menos cuidadosa.

En entornos donde la precisión es crítica, como en la medicina o la aviación, los errores inducidos por interrupciones pueden tener consecuencias graves y potencialmente peligrosas.

Estrés y fatiga

Las interrupciones constantes pueden ser una fuente significativa de estrés y fatiga mental. El esfuerzo requerido para volver a enfocarse después de cada interrupción puede ser mentalmente agotador, y el estrés puede acumularse si las interrupciones son percibidas como obstáculos para completar el trabajo. Además, el estrés crónico relacionado con la interrupción cognitiva puede tener efectos negativos a largo plazo en la salud, incluyendo problemas de sueño, dificultades de concentración y un mayor riesgo de enfermedades relacionadas con el estrés.

¿Qué dicen los estudios científicos?

Son numerosos los estudios científicos que han abordado de forma directa o indirecta el impacto e importancia de la interrupción cognitiva.

Timecourse of recovery from task interruption: Data and a model

El estudio de Altmann y Trafton examina cómo las interrupciones afectan la capacidad de una persona para retomar una tarea cognitiva.

Los investigadores descubrieron que la recuperación de una interrupción implica un proceso de «reorientación» que puede ser rápido, pero que la «reinserción» en la tarea puede llevar más tiempo y es propensa a errores.

El estudio propone un modelo que describe la recuperación de una interrupción como una serie de etapas cognitivas, incluyendo el almacenamiento y la recuperación de la meta de la tarea en la memoria. Los hallazgos sugieren que el tiempo necesario para recuperarse completamente de una interrupción es significativo y que las interrupciones breves pueden tener un impacto desproporcionado en el rendimiento de la tarea.

DATO: Breves interrupciones de unos pocos segundos pueden duplicar la tasa de errores en la tarea una vez que la persona intenta retomarla.

The cost of interrupted work: More speed and stress

El estudio de Gloria Mark, Daniela Gudith y Ulrich Klocke investiga cómo las interrupciones en el lugar de trabajo afectan la productividad y el estrés de los trabajadores.

Los resultados indican que, aunque las personas compensan el tiempo perdido por interrupciones trabajando más rápido, esta compensación viene con costos significativos en términos de estrés y frustración, además de una mayor sensación de presión por el tiempo.

El estudio revela que trabajar más rápido no necesariamente significa trabajar de manera más eficiente y que la calidad del trabajo puede verse comprometida.

DATO: Las interrupciones llevan a los trabajadores a trabajar más rápido, lo que a su vez aumenta los niveles de estrés y frustración.

Executive control of cognitive processes in task switching

El estudio de Joshua S. Rubinstein, David E. Meyer, y Jeffrey E. Evans examina los costos cognitivos asociados con el cambio de tareas, una forma de interrupción cognitiva.

Los investigadores encontraron que los participantes perdían tiempo al cambiar de una tarea a otra, y que este tiempo aumentaba significativamente cuando las tareas eran más complejas o desconocidas.

El estudio sugiere que el cerebro necesita tiempo para cambiar los conjuntos de reglas mentales o «configuraciones de tarea», y que este cambio no es instantáneo, lo que implica un costo de rendimiento conocido como «costo de cambio».

DATO: Este «costo de cambio» puede reducir la eficiencia general y aumentar el tiempo necesario para completar las tareas, lo que sugiere que la multitarea  puede ser menos productiva de lo que se percibe comúnmente.

Cómo reducir la interrupción cognitiva

El MMP Método Momentos Productivos® ofrece una estrategia para combatir estas interrupciones, centrándose en la identificación y agrupación de tareas según las funciones clave de nuestro puesto de trabajo. Este enfoque garantiza que todas las áreas críticas reciban la atención necesaria y que las tareas relacionadas se manejen conjuntamente, minimizando el cambio constante de enfoque.

Por ejemplo: una persona que trabaja gerente de marketing podría tener funciones como ‘Análisis de mercado’, ‘Gestión de campañas’ y ‘Coordinación de eventos’.

  • En lugar de saltar entre estas funciones de manera aleatoria a lo largo del día, el MMP® recomienda dedicar bloques de tiempo para concentrarse en tareas relacionadas con una sola función.
  • Podría pasar la mañana analizando tendencias del mercado y la tarde desarrollando estrategias para la próxima campaña, sin mezclar tareas de diferentes naturalezas.

Implementar el MMP® comienza con un análisis detallado de las funciones de tu puesto y la creación de un ‘lienzo de organización por roles‘ que sirva como guía para la organización de tareas. Este lienzo no solo ayuda a visualizar cómo se distribuye el tiempo entre las diferentes funciones, sino que también permite anticipar y planificar la atención a todas las áreas críticas, asegurando un flujo de trabajo equilibrado y coherente.

Conclusión

La interrupción cognitiva es un desafío significativo en el entorno laboral contemporáneo, pero con enfoques innovadores como el MMP Método Momentos Productivos®, podemos diseñar un entorno de trabajo más armónico y productivo.

Al reorganizar nuestras tareas en torno a las funciones clave de nuestro puesto, no solo reducimos las interrupciones, sino que también aseguramos una atención equitativa a todos los dominios de competencia.

Si estás listo para decir adiós a la era de la distracción y abrazar una forma de trabajar más enfocada y eficiente, te invitamos a explorar el método. Revisa nuestros contenidos para obtener más información y comienza tu transformación hacia una productividad sin interrupciones.

Referencias:

  • Altmann, E. M., & Trafton, J. G. (2007). Timecourse of recovery from task interruption: Data and a model. Psychonomic Bulletin & Review, 14(6), 1079-1084.
  • Mark, G., Gudith, D., & Klocke, U. (2008). The cost of interrupted work: More speed and stress. Proceedings of the SIGCHI Conference on Human Factors in Computing Systems, 107-110.
  • Rubinstein, J. S., Meyer, D. E., & Evans, J. E. (2001). Executive control of cognitive processes in task switching. Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance, 27(4), 763-797.
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