Hoy comenzamos a contaros el primero de 12 hacks obtenidos del artículo publicado en Hubspot que nos ayudarán a mejorar nuestra productividad y que desmienten todas esas creencias que tenemos sobre lo que es y no es productivo. Empezamos con el primero: trabaja menos horas para lograr mejores resultados. ¿Estás preparado? Comencemos.

Estamos acostumbrados a creer que cuantas más horas pasamos enfrente del ordenador o cuanto más tiempo sentados en nuestra oficina, más productivos somos. Cuanto menos nos movamos a lo largo del día, más trabajo creemos que hemos realizado y más productivos nos sentimos.

Por el contrario, si dedicamos un rato a ese deporte que tanto nos gusta y que tanto nos ayuda a evadir nuestra mente, tendemos a pensar ¡qué tiempo más improductivo!, si salimos a dar un paseo, ¡qué improductivo!, si quedamos con nuestros amigos, ¡otra vez improductivo!

¿Te sientes identificado? ¡Olvídate de esta forma de pensar! Ya son muchísimos los estudios que prueban cómo nuestra productividad da un salto hacia arriba si dedicamos tiempo a esas actividades que etiquetamos como “improductivas”.

Seguro que has leído el título de este post y has pensado ¿trabajar menos aumenta la productividad? ¡imposible! Pues te equivocas, y te decimos por qué.

Un estudio publicado en 2014 por John Pencavel en la Universidad de Standford, prueba que a partir de las 50 horas de trabajo semanales nuestros niveles de productividad comienzan a bajar, pero no hablemos de cómo disminuyen cuando alcanzamos las 55 horas semanales, la caída es enorme. Si nos encontramos en las 70 horas semanales, olvídate de las palabras “productividad” o “eficiencia”.

¿Y esto a qué se debe? Conforme aumentan las horas que dedicamos a nuestro trabajo, más cansados nos sentimos físicamente. Y, según Sara Robinson en www.salon.com, este cansancio se traduce en una caída de nuestros niveles de productividad.

En el libro de Scrum de Jeff Sutherland, “The Art of Doing Twice the Work in Half the Time”, se habla del umbral a partir del cual trabajar más horas se traduce en una caída del output que producimos. Esto lo podemos ver en la “curva Maxwell”.
curva maxwell1

¿Puedes ver la caída que se produce a partir de las 40 horas de trabajo?

Ahora sólo te queda aplicar todo esto. Da un giro a tu mente y aprovecha los momentos en los que tus niveles de productividad están por las nubes, dedica tiempo a todas esas actividades que te ayudan a evadirte y cambia de perspectiva cuando te sientes a trabajar, seguro que conseguirás los mismos resultados en menos tiempo. Y lo mejor de todo, te sentirás mejor contigo mismo y con el trabajo que haces.

Fuente original del artículo: http://blog.hubspot.com/sales/unexpected-productivity-hacks