Esta semana continuamos con la publicación de la comunicación eficiente referida al teléfono. Como dijimos en  la primera parte del post, en esta ocasión nos vamos a centrar en los acciones que podemos llevar a cabo para reducir la dependencia del móvil.

Reducir la dependencia del móvil

Antes de ver las claves para reducir la dependencia del móvil, visualiza el siguiente vídeo:

Existen muchos cortometrajes de este tipo que tratan el gran problema de adicción al móvil. Como decíamos en el artículo anterior, es un problema creciente, y con la entrada de los dispositivos “vestibles” (wearables) el problema no hará más que agravarse si no ponemos medidas para ello.

Las claves para reducir la dependencia del móvil son 3:

  1. Controlar las notificaciones.
  2. Definir de forma clara lo que tenemos que hacer.
  3. Focalización en el momento.

1. Controlar las notificaciones

Si tenemos activadas todas las notificaciones sobre las aplicaciones instaladas en nuestro móvil, prácticamente pasaremos el día a expensas de lo que este dispositivo nos quiera indicar.

Ejemplos de notificaciones improductivas:

  • Mensajes de whatsapp.
    • Whatsapp es una herramienta poderosísima, bueno, mejor dicho, lo sería si realmente se usase para lo que está pensada. Es una herramienta de comunicación inmediata, sustituye a determinadas llamadas para hacer una comunicación más rápida y menos intrusiva.
    • Lo que realmente está pasando es que se ha tomado como un medio de tertulia infinita, donde lo más curioso es que un gran porcentaje de los mensajes que recibimos ni siquiera nos interesan.
  • Redes sociales.
    • ¿Es realmente crítico para nuestra vida recibir de forma inmediata la información sobre un retuit o me gusta? Si eres Community Manager… tampoco, pero tendría algo más de justificación.
    • Seguro que podemos esperar a verlo cuando tengamos un hueco y decidamos consultar cómo van las interacciones con nuestros amigos o seguidores. Las redes sociales son un gran medio de comunicación e información, pero no por eso deben estar permanentemente “abiertas”.
  • Juegos.
    • Cada vez más, los juegos nos muestran avisos sobre vidas disponibles, o simplemente para decirnos que nos echan de menos, que hace mucho tiempo que no entramos… Sobran comentarios sobre la necesidad de recibir una molesta notificación por este tipo de cosas.
  • Correo electrónico.
    • Ya sea de cuentas personales o profesionales, ya vimos en el post dedicado a la gestión del correo electrónico que la bandeja de entrada de nuestro gestor de correo electrónico debe ser revisada en los momentos destinados a dicha actividad, y no cuando llegan los emails.
  • Aplicaciones deportivas o de generación de hábitos.
    • Creo que no hay nada más contraproducente para lograr la adquisición de un hábito que decirle a un usuario todos los días que “es la hora de tu ejercicio diario!!!” o “es momento de seguir aprendiendo!!!”. Se acaba por desinstalar la aplicación en un gran porcentaje de los casos, y un nivel de odio de 9 sobre 10.
  • Otros.
    • Notificaciones que no nos aportan valor añadido.

Ejemplos de notificaciones productivas y/o interesantes:

  • Avisos sobre reuniones o eventos programados en la agenda.
  • Recordatorios automáticos de tareas que tienen un día y hora fija.
  • Avisos sobre cumpleaños.
  • Notificaciones puntuales con información de interés sobre novedades o cambios en tu sistema o apps.

¿Qué vamos a hacer?

  • Nivel “no sé si me atrevo”: No quiero seguir estresado y enganchado al móvil pero tengo miedo a perderme algo que pueda estar pasando y no enterarme a tiempo.
    • Medida: Desactivar de forma general el sonido de todas las notificaciones a excepción de las llamadas. Durante reuniones u otro tipo de encuentros donde se requiera la atención y respeto necesario, sí es recomendable poner en silencio también las llamadas.
    • Aprendizaje: Con esta medida te acabarás dando cuenta de que la información sobre las cosas importantes siempre acaban llegando en su justo momento. El resto de cosas, no son tan importantes o relevantes como realmente creemos. Estando en silencio no perdemos esa información que consideramos tan valiosa, simplemente no nos interrumpirá de forma abrupta lo que estamos haciendo.
  • Nivel “tengo que hacer algo”: Mi nivel de atención a las notificaciones es alto pero he decidido tomar el control de la situación.
    • Medidas:
      • Desactivar completamente las notificaciones de los ejemplos que hemos denominado como improductivos. Esto significa que no sólo no tendrán sonido, sino que no aparecerán en la barra de notificaciones de nuestro dispositivo. En el caso del whatsapp a no ser que silenciemos a personas o grupos, seguirá apareciendo el icono, pero al menos eliminamos el molesto sonido.
      • Desactivar el sonido de las notificaciones consideradas como productivas.
    • Aprendizaje: Con estas medidas, las notificaciones importantes serán revisadas cuando tengamos un hueco y miremos el móvil, y las que no son importantes, serán vistas cuando entremos en cada aplicación. Nos daremos cuenta de que el hábito se puede ir cogiendo de forma rápida y progresiva. No nos perdemos nada, simplemente acabamos llegando a esa información cuando realmente nos interesa.

2. Definir de forma clara lo que tenemos que hacer

¿Cuántas veces tocas el teléfono sin haber sonado ninguna llamada o notificación? Existen aplicaciones que cuentan incluso las veces que haces este tipo de cosas para controlar tu adicción.

Está claro que esto lo hacemos por inercia, se ha convertido en una costumbre diaria. Quizás no sabes que muchas de las veces que haces esto es porque estás haciendo algo que realmente no tienes claro cómo afrontar.

Cuando estamos haciendo algo y “divagamos”, lo que debemos pensar es si lo tenemos suficientemente bien definido, bien acotado o bien desglosado. En las ocasiones en las que las acciones están perfectamente claras, resulta mucho más fácil la concentración y se evitan en mayor medida este tipo de distracciones. Debemos preguntarnos, ¿qué es lo siguiente que debo hacer para poder avanzar en esto?

En próximas publicaciones hablaremos de la planificación de tareas  y veremos las claves para aprender a definir y desglosar de forma efectiva todas nuestras actividades.

3. Focalización en el momento

Estar capacitado para hacer muchas cosas no implica tener que hacerlas todas a la vez. La persona más eficiente es aquella que hace las cosas de una en una, con concentración y alto nivel de desempeño.

Día a día vemos a gente en una conversación y hablando por mensajería en el móvil a la vez. No se está enterando ni de una cosa ni de otra, más allá de la falta de respeto que supone.

Focalizar en lo que estamos haciendo, fijar la concentración y evitar la multitarea nos acostumbra a disfrutar y a centrarnos en “el momento”.

¿Qué otras medidas tomas tú para deshacerte de la adicción al móvil?