Un poco de tensión puede producir efectos beneficiosos pero hay que saber cómo gestionarlo.

El mejor ambiente para el trabajo es una oficina libre de conflictos, aunque a veces un poco de tensión no está de más, puesto que nos indica que se trata de un lugar donde los empleados no se siente conectados a sus puestos de trabajo y prefieren guardarse sus opiniones a debatirlas o discutirlas con el resto.

Pero dentro de los conflictos que puedan tener los empleados, no necesariamente tienen porque ser todos negativos, ya que si la situación se maneja de manera correcta, esto puede ser algo muy positivo para las personas involucradas en dichos conflictos.

Hoy en día, la inteligencia emocional juega un importante papel en los trabajos modernos y hay que saber cómo poder gestionarla para que sea beneficioso en el lugar de trabajo. Se necesitan personas con habilidades, no para acabar con los conflictos, sino para que sepan gestionarlos y saquen algo positivo todos de dicha situación.

No es algo sencillo pero aquí tienes una serie de consejos para poder lograrlo con mayor facilidad.

  1. Controla tus propias emociones

Las personas emocionalmente inteligentes son menos propensas a reaccionar negativamente. Si alguna vez te encuentras en una situación negativa, trata de no perder los nervios y responder de una forma racional y calmada, cuenta hasta diez y respira hondo, verás las cosas con una mayor claridad.

La clave para prevenir situaciones desagradables es tratar de resolverlas lo antes posible, es importante que dispongas de tiempo para pensar en cómo están las emociones de todos los demás componentes del equipo y las tuyas propias, antes de que surjan desacuerdos y se cree un mal ambiente de trabajo.

  1. No te tomes las cosas como algo personal, aunque tengas una buena razón para ello

Normalmente, emociones fuertes como enfado o desesperación, se reflejan en nosotros al recordar algún tipo de experiencia insatisfactoria en nuestra vida.

Las personas con una mayor inteligencia emocional, tienen la capacidad de saber cuales son las acciones que los irritan a ellos y a otras personas e identificar si una persona está enfadada debido a su comportamiento.

Alguien emocionalmente inteligente tiene la capacidad de intentar evitar los conflictos entre equipos o compañeros.

  1. Piensa primero, habla después

Cuando tú o alguna otra persona os encontráis en estado de enfado, es probable que no escuches a nadie y reacciones de manera agresiva, pero en vez de reaccionar de esta manera lo que se debe hacer es tratar de averiguar la situación que ha causado ese estado de ánimo y tratar de corregirla, haciéndose preguntas que traten de resolver la situación que llevó hasta ese estado de enfado.

Las personas con una mayor inteligencia emocional, no solo ven en sus propios sentimientos, sino que ven a través de los de otras personas y pueden ayudarlos a sentirse mejor simplemente por el hecho de sentirse escuchada.

  1. Da tiempo a los demás pero no los ignores

Hay mucha gente que no se siente cómoda con los conflictos, por lo que normalmente huyen de ellos y hacen ver como que no existen para así restarles importancia, lo que se trata de una mala idea.

Lo ideal en estos casos es ayudar a todos a entender qué les ha llevado al conflicto y tratar de que se sientan mejor, no peor. Un periodo de enfriamiento puede ser positivo pero nunca la solución, ya que los conflictos rara vez se solucionan solos sin la intervención de los causantes.

  1. Ten empatía

Uno de los primeros pasos que debes seguir para conseguir una buena inteligencia emocional es saber ponerse en el lugar del otro, aunque por lo general es algo muy complicado. Cada persona tiene sus problemas internos y, aunque las personas emocionalmente más inteligentes pueden ponerse en su situación, hay ciertos tipos de complicaciones que ni ellos mismos pueden conocer.

Tratar de encontrar lo que realmente está pasando es algo muy complicado y las personas más empáticas pueden llegar a hacerse una ligera idea de la situación de los demás.

Las personas con una alta inteligencia emocional, se comprenden a ellos mismos (límites, necesidades…) además de a otros cuando se abren con otras personas. Este tipo de personas empáticas no se aprovechan de su ventaja emocional respecto a los demás y, normalmente, suelen implicarse en una pequeña parte para ayudar a otros a solucionar sus problemas.

  1. Detecta problemas para tratar de resolverlos en el futuro

Para acabar con los conflictos de una oficina hay que entender los motivos que los han causado, ya que a menudo siguen un patrón. Cuando te encuentres con cualquier tipo de problema no dudes en actuar para resolverlo, para ello la experiencia ayudará a encontrar los problemas fácilmente y así se podrá detectar lo que le ocurre a la persona con el conflicto, pudiendo evitar mucho daño hacia el ambiente de la oficina.

Si se muestra intención en ayudar a las personas en conflicto, se ganará el afecto y respeto de la oficina, que verán como con diálogo y un poco de respeto se pueden resolver problemas antes de que se originen grandes conflictos.

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