Tras las vacaciones llega el momento de plantearse cambios en muchos ámbitos de nuestro día a día. El verdadero punto de inflexión se produce en este momento del año y no tanto tras las navidades, un periodo que percibimos más bien como una pausa en lugar de un cierre e inicio de actividad.

Ahora bien, ¿qué cambios puedo plantearme en este punto del año? En este artículo te mostramos 7 problemas que te ayudarán a determinar si necesitas realizar cambios en tu modelo de organización. ¿Comprobamos?

1. Necesito como mínimo 2 horas más cada día para poder abarcar todos los compromisos (estrés)

Se genera estrés cuando hay cansancio mental provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal. Esta exigencia se puede dar al no contar con un buena organización de proyectos y tareas que, entre otras cosas, deriva de una limitada dedicación de tiempo para desglosar y determinar acciones concretas.

2. Vértigo y desconfianza ante la duda de la capacidad de abordar compromisos futuros (ansiedad)

La llegada de nuevos proyectos (alineados con la visión y estrategia de la organización) debería implicar un incremento del nivel de motivación, pero cuando se cuenta con un modelo de gestión deficiente, la entrada de nuevos compromisos genera ansiedad y sensación de descontrol ante la incapacidad de abordar mayor volumen de actividad.

3. La carga de trabajo me quita el sueño cada día (insomnio)

Estar nervioso por la densidad de trabajo puede desembocar en problemas para conciliar el sueño de forma saludable, tanto entre semana como los propios fines de semana en los que no se logra “desconectar” de los problemas.

4. Menor calidad en el trabajo realizado (gestión de prioridades)

Al no conocer la carga de trabajo real y no saber cómo determinar las prioridades sobre la siguiente mejor acción a realizar, se generan situaciones en las que el trabajo se realiza con menor plazo del necesario, algo que puede implicar pérdida de calidad, rentabilidad o incluso pérdida de clientes/proyectos.

5. Pérdida de posibles ideas y baja capacidad de gestión de oportunidades

Si no se dispone de un método eficaz de captura de posibles ideas a desarrollar, éstas pueden perderse y reducir así la capacidad de crecimiento, de innovación y mejora continua.

6. Desarrollo del trabajo por inercia

No es lo mismo trabajar bajo unos procedimientos que ya se encuentran mecanizados y automatizados, que trabajar por inercia siguiendo una rutina poco eficaz y que tiende al caos. Trabajar siguiendo el criterio de que lo más importante es lo último que llega, suele desembocar en resultados negativos a medio/largo plazo.

7. Falta de tiempo para conciliar vida personal y profesional

Esas 2 horas de más que se necesitan cada día a causa de una mala organización implica recortar tiempo de dedicación a otros aspectos importantes para la salud mental: ocio, familia, amigos, actividades deportivas, etc.

¿Te identificas con alguno de estos problemas? Si es así, quizás sea el momento de plantearse cambios para no continuar por el mismo camino seguido hasta ahora.

Te proponemos el siguiente PLAN DE ACCIÓN

1) Analiza

Matricúlate de forma gratuita en el videocurso sobre “Análisis de perfiles y hábitos improductivos”. Te servirá para tomar consciencia de los puntos de mejora en los que centrarte.

2) Incorpora nuevos hábitos

Revisa con detalle los artículos sobre gestión del archivos, gestión de las llamadas y gestión del correo electrónico que tienes disponibles en nuestro blog: acceder a los artículos.

3) Introduce una nueva metodología de trabajo optimizada con herramientas digitales

Una vez has dado los primeros pasos es momento de ir un paso más allá y afrontar la puesta en marcha de tu propio Entorno de Trabajo Productivo: metodología de trabajo + herramientas digitales.

Te acompañamos en ese proceso a través de 3 opciones:

¿Comenzamos con el cambio?

Fuente de la imagen: Sebastiaan ter Burg